viernes, marzo 07, 2008

ampere recargado 27, ampere regenerado 28

27
LA BABA Y EL POLVO


Activa la glándula pineal. No hay luz en la avenida. Los mosquitos caen en picada. Zumbando amoxidales, me sugieren paliativos. Tomo tres. Granadas químicas explotan en el trígono. Color humano, o Hermano perro, o Mestizo, tararean mis ronqueras por encima de la baba. Sentidos comunes, trepados en lo alto, caen de las ramas y se rompen la boca, o la nariz, o toda la cara. Se desfiguran ante diálogos imprevistos. Palabras de azúcar se derriten sobre los capó de los autos. Miles de palabras. Millones de palabras. De la bandeja de Dios chorrea más prisé y en la ciudad los eternautas, empapados, pierden el sentido de la orientación. Roque dice que apuremos. Los Huscarles nos siguen el paso. La pandilla levanta polvareda en Buenos Aires.

28
LA MARCHA HACIA PRIMERA JUNTA


Los Huscarles discuten entre ellos. Caminan detrás nuestro en estado de asamblea. Los hay heterodoxos, los hay ortodoxos, los hay combativos, los hay contemplativos. Los más indecisos se pierden entre la gente. Expresiones morales ponen en crisis su espíritu de aventura. Por momentos, la razón hace metástasis y la columna se reduce. En los costados, los pedagogos los convencen y por eso algunos se convierten a la civilidad. Pero pronto llegan los refuerzos, los reciéncrecidos, de doce, trece, catorce años, y la pandilla se regenera. La lucha espiritual no da respiro. Hacia atrás, la columna serpentea. Difícil calcular el número. El comportamiento de los Huscarles es imprevisible. Su adolescencia es la entropía del organismo social. Fuerzas ideológicas nos acosan. Fuerzas religiosas nos condenan. Fuerzas policiales nos persiguen. Pero nosotros caminamos más, piedra tras piedra noxa vamos en cuatro patas, paso tras paso noxalis somos bichos y menos hombres, perros y menos artistas, caminantes y menos ciudadanos. Uno, dos, tres, mil cenicientas fugitivas de la clase media. Uno, dos, tres, mil soretes rebalsados del pozo ciego. Uno, dos, tres, mil fósforos prendidos entre los muebles. Los vecinos se asoman a las ventanas. La manifestación los pone nerviosos. Gritos, caras extrañas, ropa extravagante, armas caseras. Esta noche es un cero negro, paraventricular en Felipe Vallese, hipotálamico medial en Aranguren, hipotálamico lateral en Avellaneda; esta noche es derivada por la tierna edad a través de la escala logarítmica de Rojas, tomada de las piedras, caminada por afuera, explotada en las esquinas volcanes, escupida de vida y sangre. Los vecinos refuerzan sus casas. Los comerciantes bajan las cortinas. Los familiares llaman por teléfono y se corre la voz. Grupos de adolescentes toman las calles.


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5 comentarios:

Juan Dé dijo...

ilustración: marcel dzama

morgana dijo...

Y no quiero ser ni parecer salamera.
Pero esto que acabo de leer en ayunas, sin más que la panza verde de mates y un poco de am de 6y30 a 7y30 que me dí en una especie de siesta simulada, esto... digo y repito, me parece litúrgico, impresionante.
Esta noche es un cero negro. Mammamía, qué bueno.
Y sé que muchas veces los amperes me disparan cosas totalmente opuestas, antagónicas. Desde un costadito sado hasta la más tierna sonrisa. Hoy me acordé de los mutantes de una peli que ví (arrastrada por un amigo, solita no hubiera ido ni en pedo) en "soy leyenda".
Beso, M. (de MencantanCadaDiaMasLosAmperes)

juandé dijo...

muchas gracias morgana, por todos los comentarios!
un viaje tu lectura de atrás para adelante, se te va a amperizar la cabeza, cuidado!

besos

valeria dijo...

poniéndome al día, me reporto,
la reportera idiota.

juandé dijo...

nah,
sos una reportera encantadora.
besos