jueves, enero 12, 2006

Tato

Los barrios
de la periferia
de fábricas
abandonadas
de galpones repletos
de ratas
y cucarachas de arroyos
de agua turbia
e inmundo
hedor de gente
viviendo
en condiciones miserables
de perros famélicos
de basurales pestilentes
de ojos grandes
por el hambre
y brillosa mirada
por la tristeza
de sonrisas
quietas representadas
sin expresión
de muertos
sin matices
sin labios
pequeñas lomas
pobladas
al sudoeste por mil muñecos
imaginarios
que aquella mañana lo abrazaban
le decían Tato pobre Tato
justo a él
un hombre real.



Tato sindicalista de avestruces
de ojos espiando atrás de la mirilla
¿justo a él?
Déjense de joder y vuelvan
al escondite nublado
que la mañana
primera gris-oscura
fría
en el barrio de la sangre
contemporánea
habla sola y no
necesita
caras caras tantas caras
esa llovizna permanente del pueblo
que cae
cae
que cae
repleta
multitudinaria
como frutas en primavera
a la canasta del recolector
de turno.



Vuelvan
vayan
nomás
que el barrio
de la mañana política
habla solo
si se lo llevan
a Tato.



Pero vuelve
a Ugarte y Giribone
viene nadando
el guacho despacito
enredado
de cenicientas
luces
que fraccionan todavía
más
la patria descuartizada
de nuestro pueblito
este cuerpo íntimo
común
que flota a merced
del Matanza
que va y viene
en todas direcciones
que se lo ve
desordenado
brazo adelante
aleteante
con muecas en la cara
ahora sonrisa
ahora reclamo
con el agua negra metida
hasta los ojos
genial composición
por lo irónica
junto a la multitud
estupefacta
patética
agolpada siempre
en la orilla.



¿Importa la cantidad
de testigos?
Uno solo es suficiente
para el reguero
de voces
de murmuraciones.
No es el número
lo que determina
la cobardía
popular
ni la gloria
de Tato
es la misma figura
emplazada
en la instalación
de traidores
argentinos
como una escalera
para las moscas.
En esos escalones
chupan la carne
secan la sangre
los vecinos
arremolinados
zumbantes.



En esta calle
quebrada
por la voz del borracho y el bullicio
que nunca se va
y los perros del Gordo
que no paran de ladrar
hay otra cosa por más
que duerman
acostumbrados
al ruido.
En la calle
por más que duerman todavía
hay gente
armada.

9 comentarios:

Diego dijo...

Muy bueno, Rex.

lolamaar dijo...

Rex! cuánta producción, y qué buena producción! Felicitaciones.

Funes dijo...

Está encendido, Rex. Voy a pensar que me decía en serio eso de escribir y dejar de leer.

Rusita dijo...

gracias Rex por estos paisajes.

Rex dijo...

gracias amigos.

te extraño rusita, cuándo venís a bs as?
un beso

Fideos y Fideos dijo...

UN día podés venir conmigo a recorrer el palomar. desde la gardel hasta coronado. Posta.
Y otro día me mostrás V. Celina.
(aunque el barrio de las fábricas es San MartíN)

Fideos y Fideos dijo...

che, te lo digo posta posta. A mi me re coparía. Mandame un mail. yo me voy a san clemente, pero vuelvo el domingo que viene.

martina dijo...

Rex, qué lindas cosas encontré acá. Palabras atrapantes, inquietantes... y esas imágenes, ¿de dónde las sacás? Son hermosísimas, casi todas las que pude ver. ¡Un blog con mística! Y gracias por tu comentario..

Rex dijo...

Genial Martina, muchas gracias.
Ahí agregué un link a tu blog.
saludos