viernes, junio 13, 2008

"El Cantor se metió en la carbonera, siguiendo la línea de postes del alumbrado, hasta que lo perdimos de vista. Nosotros nos sentamos en el piso, en el último bloque de asfalto. Temblábamos de frío y por eso estábamos los tres bien cerca, uno pegado al otro. Alrededor, el silencio era tan fuerte que me zumbaba en los oídos. Era como estar sentados en la entrada de un enorme caracol. El zumbido me sonaba en ráfagas, y eso que no había viento, no había nada que se moviera, a menos que fuera justamente la nada la que soplara sobre ese campito, provocando oleaje con el vacío y dando la idea de otra cosa, quizás por tenerla grabada en la memoria, como les pasa a los caracoles, que suenan algo que ya no tienen pero que nunca olvidan, un mar, un mar que se les queda encerrado. Era tanta la desolación que más que miedo daban ganas de llorar. Los tres estábamos cabizbajos, sentados al final de esa calle sin terminar, esperando pero sin sensación de esperanza, alumbrados por esas luces azules que iluminaban a duras penas, congelados por el aire, completamente solos, o eso parecía, porque si alguien nos hubiera visto en ese momento, igual no nos habría reconocido, habría creído que éramos piedras, o una cuneta de la calle, o una loma del campo carbonífero, cualquier cosa menos dos personas y un gato. "
El campito, fragmento.

4 comentarios:

GradoCero dijo...

Hola Juan, que bueno que está el fragmento, me gustó mucho la metáfora del caracol, también lo de estar esperando sin esperanza, ya no miedo sino angustia, ganas de llorar...

Este fragmento, dice el campito, es parte de Villa Celina?

Besos

juandé dijo...

Hola Yanina, gracias.
Esto pertenece a una novela que estoy escribiendo que se llama El Campito y que es la continuación de Villa Celina.
besos

Julieta dijo...

la verdad que me dan ganas de leer todo el tiempo más. Este paisaje donde abunda la desolación, no sé...me dan ganas de quedarme.
Hermoso leerte siempre!
Y sí, del pacha te conozco y de los mudos, de verte ahí al costadito y de perfil.
Saludos Juandé!

Juan Dé dijo...

de costadito y de perfil!

saludos julieta