lunes, octubre 10, 2005

Rexistencia 7 - Un perro como yo*


Poquito a poquito me estoy reponiendo del interpretado número 19.

Ayer domingo volví, después de mucho tiempo (sin contar los días de la primavera), a Plaza Francia para vender objetos maravillosos. La pasé muy bien. Estuve relajado, casi paseando, nada que ver con la alienación que me produce la noche palermitana. Además, el día era perfecto. Todo, todo sumaba para mi buen humor: el sol, los espectáculos callejeros, la buena predisposición de las clientas. Es notable la importancia que tiene el ánimo del vendedor en el resultado de la venta. Amasé grandes fortunas sin esfuerzo y hasta enamoré a algunas adolescentes coquetas que, impresionadas por la aceitadísima manipulación de adjetivos que soy capaz de practicar en estas situaciones, se animaban descaradamente a seducirme. No es posible contar aquí si pude o no reprimir mis respuestas ante los juveniles estímulos. Por si acaso, advierto: soy un hombre inmoral, no creo en la fidelidad en la pareja ni en las diferencias de edad, entre otras cosas.

Hoy -otro día peronista- llevé a mi perro Ayax el acuático a los bosques de Palermo. Imposible, era la Bristol. Así que hubo cambio de planes y la ruta sigue, sigue, a dónde nos llevará? A ver, metete en Ciudad Universitaria. Buena elección. Detrás de los pabellones, retazos de naturaleza salvaje perduran indiferentes a la gran ciudad que los acosa, aún a las máquinas excavadoras que, a menos de doscientos metros, revuelven la tierra para la construcción de vaya a saber qué cosa.
A ese lugar no pudimos acceder, porque un hombre de seguridad nos lo impidió. "Por acá no se puede, esto es privado". En fin, nos dirijimos a la parte de atrás del Pabellón 3 (Te acordás CBC?). Bajamos una rampa y Ayax, eufórico, se lanzó sin dudarlo a una especie de laguna super podrida, con agua negra, con máculas aceitosas, con hepatitis, con infecciones. Muy contento Ayax empezó a chapotear primero, a dar cases de natación después. Los pájaros huyeron rápidamente. La poca gente que rondaba no. Al contrario, se acercaron a la explanada sobre la orilla para ver el espectáculo de Ayax, amo y señor de la laguna tóxica.
Como no quería salir, tuve que meterme en el ácido y sacarlo del cogote. Ambos terminamos empetrolados y para la foto de Greenpeace.
Finalmente volvimos a casa, en el barrio de Flores, y allí nos manguerearon, con excesiva vehemencia, en nuestro pequeño patio, vociferando maldiciones y puteadas.
La mugre se fue por la rejilla lentamente y nosotros volvimos a ser nosotros en todo su esplendor.
*Quién dijo que siempre habremos de esperar
para que nos saquen un poco a pasear.
Hoy aquí desde mi cucha, bajo un cielo igual,
estoy esperando el año de mi fuga total.
Y ese día sé que voy a poder cantarle al sol,
meando en mi cadena.
O estaré siempre aquí,
y aquí moriré, oyendo a mi amigo,
oyendo a mi amigo que dice:
Tira, tira, tira, hermano perro.
Hubo alguna vez un perro como yo
que quiso subir el último escalón.
Quién va a ser el que me atrape
cuando me eche a correr
mientras tenga espacio libre no me entregaré...
A
Rexistencia 6 ------------------------------------------------------------

11 comentarios:

Ramón Paz dijo...

buena descripción, rex. la laguna tóxica. alterantivas de esparcimiento insospechadas. un perro feliz. un dueño idem.
abrazo
p.d. posteá alguna vez fotos de objetos maravillosos

Obelix dijo...

Rex,
Bravo por esta crónica alegre!
Atte.
PD Ayax es un asesino.

Pablo dijo...

Esas cosas, como maguerear, que se pueden hacer en ciertos lugares, nada más.
Maldito perro, metele una patada por atrevido.

paula dijo...

vaya, què coraje!! de meter al can, meterse a buscarle, de cantar tira-tira-tira hermano perro (esa cancion me emociona tanto que me tiembla )

Nessie dijo...

bienvenido al mundo-sol otra vez!!

Lina Roca dijo...

hermoso relato, rex.

obelix: ayax no es asesino, es un espía musulmán que, a través de anagramas y acrósticos en el interpretador, se comunica con su jefe, can laden, para apoderarse del mundo. yo lo ví, con túnica y todo.

salus,

lins

Marina dijo...

Rexius, el domingo es en ese horario maldito o lo acomodò un poco para que yo pueda ir?

gracias adelantadas...

besos

Rex dijo...

Gracias a todos por los comentarios.

Ramón: Es cierto: alternativas de esparcimiento insospechadas. Buena definición. Cuando consiga cámara, posteo. Prometo.

Obelix: cuándo me acompaña a pasear a Ayax?

Pablo: Es cierto, manguerear es algo que no puede hacerse en todos lados. Usted manguerea?

Paula: Gracias. Me alegra que se emocione (qué buen tema Hermano perro, eh). Pregunta: qué es lo que le tiembla?

Nessie: Gracias. Bienvenida ud. también.

Lina: por favor no cuente esas cosas, a ver si se lo toman en serio y me viene a buscar la CIA.

Marina: El domingo empieza a las 18 hs. Pero seguramente se va a estirar. Venite apenas te liberes que seguro habrá bonus track.

Ling dijo...

Fotos de Ayax también... ¿Se deja querer, así como las adolescentes exaltadas por la primavera?

Rex dijo...

Sí, Ling, se deja querer, aunque es arisco a los besos en el cachete. Igual lo obligo y él soporta.
Pronto posteo fotos. Tengo unas de cuando era cachorro.
saludos

Marina dijo...

20:30 estoy ahì. Es en lo de Lù no?
no se vayan sin decirme adònde!!!!

saludos rexius, serà un placer.