viernes, agosto 26, 2005

Objetos maravillosos

Hace mucho tiempo que vendo artesanías para ganarme el sustento, últimamente se trata sólo de anillos.
"-Quieren ver objetos maravillosos?
-Bueno, si son maravillosos.
-Son los mejores anillos.
-Del mundo?
-De América, pero ya es bastante. Vamos, sin compromiso, no repriman sus deseos.
-Nos ves caras de reprimidas?
-Si quieren, pueden probarse. Están ansiosos de abrazar a sus dedos.
-Jaja.
-Ojo, manéjenlos con precaución, tienen inmensos poderes afrodisíacos que las pueden sacar de sus cabales.
-Y funciona con vos?
(Criii)"
Para ser vendedor ambulante, tenés que apoyarte en algunas muletillas. Yo tengo éstas y he comprobado, con el paso del tiempo, la veracidad del estímulo-respuesta. Es increíble como todas las personas me responden lo mismo. Existen algunas pequeñas variaciones, pero no mucho, salvo felices excepciones. Ante las mismas preguntas, las mismas respuestas. Aburridísimo. Ya sé, debería cambiar las preguntas, pero pasa que las quiero, a mis muletillas.
Ayer a la noche fui a vender. Terrible, no estaba ni el loro. Me fue muy mal. En agosto estoy batiendo record de malaria. Ta jodido. Mi teoría es que julio fue un buen mes de venta y por eso ahora cayó. Los reflujos de la masa. Posta que es así. Por suerte, pronto llega el día de la primavera, que, junto al día del amigo y buena parte de diciembre, son mis mejores épocas de venta.
En todos estos años, le ofrecí mis objetos a miles de personas. Hace un tiempo saqué la aterradora cuenta. Por suerte, me olvidé el número. Entre toda esa gente, hay muchos famosos, con quienes tengo más de una anécdota digna de ser contada por Elsa Kalish. Y hablando justamente de chicas de letras, son varias las personalidades del mundillo literario, sobre todo gente de la tabaquería, que consumieron los extraodrinarios poderes de mis anillos. Le he vendido a Panesi, a Menéndez, a Cristina Iglesias, a Susana Santos, a Marcela Croce, etc. Pero de este rubro una de las transacciones que más me gusta recordar es la que tuve con la señora Laura Cerrato de Juarroz.
Fue una noche. En la vereda del bar Becket, en Palermo, había una mesa con unas 15 mujeres. Ninguna bajaba de los 60. Entre ellas, me sorprendió ver a Cerrato, que hacía poco tiempo había sido mi profesora en Lit. Inglesa. Me acerqué.
-Hola, quieren ver objetos maravillosos? -Empecé a decir toda mi sanata.
Imprevistamente, Cerrato me interrumpió.
-Incardona, usted es una pesadilla.
Ja, qué mina, hasta se acordaba mi apellido.
Muchos la odian, a mí siempre me cayó bien y me causó simapatía su maldad en las clases, su maltrato a los alumnos. No sé, lo prefiero, más bronca me dan los demagogos. Además, nunca me lo tomé muy en serio su enojo, hasta me resulta tierno.
Me compró un anillo. Y ojo que le advertí lo de los poderes afrodisíacos. En fin, estoy en plena venta, cuando por la vereda pasa un policía, se para a unos cuatro metros, y me llama. A mí no me sorprendía, estoy acostumbrado a que la ley me corra, que acá no se puede vender, que mostrame los documentos y todas esas cosas aparatocapturescas. Me acerco al policía y le pregunto qué pasa. Sorpresivamente me contesta que sólo me saludaba. Extrañísimo gesto intimidatorio. En ese mismo instante, Cerrato, poniéndose de pie, ante la mirada de sus compañeras, gesticulando con el brazo para sumar vehemencia a su discurso, se dirijió al policía, con su clásica voz de gallo claudio:
-Qué pasa con el chico? Es alumno mío...
Qué grande Cerrato, defendiéndome de la policía. Quién lo hubiera dicho.
Me fui a seguir vendiendo por ahí.
-Objetos maravillosos!
"En mi profesión, hacerse notar forma parte de los rudimentos del arte"
Samuel Beckett, Molloy.

13 comentarios:

lolamaar dijo...

Excelente anécdota. Los imagino a los dos. Vas a tener polémica con este post, y yo digo: a mí también me cae bien Cerrato, me gusta su maldad y su saber. Intenté un seminario con ella -que no seguí por cuestiones personales mías- y me encantó. La vieja se la banca.
Su maldad es muy simpática.

paula dijo...

a mi me simpatizaba su rigidez hasta el dia en que me bajó 3 ptos cuando supo que mi cara era la auotra de un tjo, dijo q no era posible que yo hubiera escrito eso. qué feo... hacerse notar no forma parte de ciertos rudimentos académicos..

Marina dijo...

Rex: yo soy compradora de anillos. Ahorita no tengo dinero, pero alguna vez me gustaría ver su colección, más si son afrodisíacos.
saludos

Anónimo dijo...

qué divina Cerrato, salvando al alumnado! no imaginaba un gesto así. Sólo la vi una vez en una charla sobre Beckett y resultó un personaje.
Saludos, Carolina.

Rex dijo...

Gracias por la lectura y los comentarios. Efectivamente, Cerrato despierta sentimientos contradictorios.
Después de aquel suceso, me la crucé una día en un pasillo de la facultad. Le dije "Hola, profesora, cómo anda?", pensando que, después de aquella noche, estaba todo bien. No me respondió el saludo, es más, no me dijo una sola palabra, sólo me miró con una de las caras más despectivas que he visto, como si yo fuera el ser más miserable del mudno. Me cagué de la risa.

Marina: Cuando quiera, le muestro los anillos. Avise.

saludos

Obelix dijo...

Rex,
Muchacho, lo invito a nuestra próxima comida de hermanos. Creo que falta un poco pero lo temgo al tanto. Lleve anillos, tenemos 1 hermano rico.
Atte.

Marina dijo...

Sí sí, lo quiero en esa comida, con anillos incluídos, quizás ya tenga algo de $$$
saludos

Rex dijo...

Acepto y agradezco la propuesta. Avisen!
Voy a preparar algunos anillos especiales.

Marina dijo...

Rex no me queda claro si Ud. produce los anillos, es decir si los hace, o si compra y vende???
saludos.
La próxima será en casa seguramente así que lo espero.

Rex dijo...

En una época los hacía todos yo, pero ahora, una buena parte es reventa, porque sino tengo que dedicarme prácticamente todo el día a la producción artesanal y no me queda tiempo para escribir, editar el interpretador y otras actividades que me interesan más, que, por otra parte, también son artesanales, aunque con diferente materia prima.
Y bue.

Gracias nuevamente por la invitación. Será un placer.

perro de aguas dijo...

yo compré muchos anillos suyos cuando era una niña que frecuentaba plaza francia.
recuerdo perfectamente esos objetos maravillosos. mi favorito -creo que todavía lo tengo en alguna cajita- era un uno con una piedra violeta y transparente.

Rex dijo...

Fue mi mejor época de ventas, perro de aguas, aquella en plaza francia. Era una linda época, feliz.
Así que usted es otra de mis clientas?
Y los poderes? le dieron resultado?

saludos

perro de aguas dijo...

tengo unos recuerdos medio ambiguos de esa época, muy feliz y triste a la vez, bastante adolescente por sobre todo, y con los poderes de los anillos a toda marcha.