jueves, marzo 16, 2006

Héctor Oscar Malacalza, Testimonio (fragmento)

Secuestrado el 25 de Noviembre de 1976.

Era el mes de noviembre, me parece, estaba en la casa de mi novia... y cuando vinieron los encapuchados y entraron así violentamente, me sacaron afuera... y me golpearon contra una, contra... me golpearon, me ataron me pusieron debajo del auto... y me encapucharon... viajó como media hora más o menos llegamos a un lugar... y una vez que llegaron al lugar, me empezaron a torturar con picana para preguntarme la dirección de unos amigos... y después de torturarme, me dejaron así descansando y en total estuve 7 días... la tortura mayor me parece que fue al 2 o 3 día que recuerdo que entraban y yo pedía agua... no me daban y entraban de uno lo iban torturando y se sentía como lo torturaban y lo traían... lo traían casi muerto... y a mí me daban agua lo traían casi muerto no me daban agua y seguían otros... y así... uno iba sufriendo más, hasta que yo a lo último dije que iba hablar algo, me acuerdo y me dieron agua para hablar y para salvarme de la picana y ahí fue cuando me empezaron a golpear... no tenía mucha información para darle... no le di tampoco... y me golpearon y me golpearon hasta que se cansaron y me dejaron ahí tendido... me acuerdo porque rompí un vidrio... y después todo el detalle más o menos... y después... siempre estábamos encapuchados con la radio bien fuerte puesta y tirados en el suelo, comíamos nos traían algo de comer que seguro tenía como algo de droga... algo debía tener... porque uno... yo veía imágenes cosas raras...me tranquilizaba un poco eso... siempre que pasaban por cualquier cosa, ellos nos golpeaban nos pegaban patadas... si uno no hacía nada y estaba quieto lo golpeaban, si lo insultaban igual te iban a golpear...entonces ya a lo último ya uno lo insultaba, como ya sabían que te iban a golpear... y después iban trayendo nueva gente... en total fueron 7 días la tortura mayor fue el primer día, la tortura esa en que le conté recién... y ya llegado los 7 días yo recuerdo que tenía una capucha y tenía manos... las manos atadas atrás y llegaba a sacarme algodón de los ojos... para ponermelo en los oídos porque ponían la radio muy fuerte... y no escuchaba bien... entonces me llevaron a un cuarto y era que parecía me iban a largar... pero no escuchaba bien... pero cuando me iban a largar... me pusieron en el baúl porque no entraba adelante... y yo empezaba a golpear... ah me sacan las esposas y me atan con sogas... me sacaba la soga y empezaba a golpear el baúl... así... hasta que me desataba y devuelta ellos pararon me golpearon...pero me decían quedaté quieto que te vamos a largar y así fue que nos largaron por el camino de MAGADALENA... me largaron solo primero... yo pensaba... pensaba que ellos me iban a matar en la ruta y me iban a tirar panfletos... diciendo que fue un combate... pensaba eso y no fue así por suerte... y después más detalles no recuerdo ya... no solo termina eso la tortura, cuando sale en libertad, cuando uno ya está en libertad, siempre uno prefiere estar cualquier cosa, menos ser torturado... entonces vivís siempre pensando que si me venían a buscar por cualquier otra cosa... no quería vivir... me quería tirar de donde estaba... de matarme... porque prefería no sufrir de vuelta esa tortura de esos siete días, una cosa es estar detenido, preso... estar siempre encapuchado y sin ver... pendiente si te van a torturar de vuelta o a golpes... no, no lo aguantaba, viví siempre así varios años .. era como una tortura que sentía uno que no quería que le pase lo mismo.. prefería cualquier cosa pero que no le pase lo mismo... y bueno con el tiempo uno fue superando... ya hace tanto que no comentaba esto... ya muchas cosas la fui olvidando... mucho tiempo ya... y bueno otra cosa ya no recuerdo...

La Plata, 3 de Noviembre de 1999

3 comentarios:

Pablo dijo...

Acabo de leer todos los testimonios...sin palabras...

Hace poco estuve en el pozo de quilmes...ahora es la DDI de quilmes...subí por la misma escalera.

Bernabé Carrido Lura dijo...

Gracias por publicarlo. Es el testimonio de mi papá. Felicitaciones por el blog.

Juan Dé dijo...

Gracias Bernabé, abrazo grande