lunes, enero 28, 2008

"El día del partido, nos juntamos directamente en la cancha, una hora antes. Pronto, llegaron nuestros rivales. Traían un par de arcos desmontables, esos que tienen dos parantes y una soga como travesaño. Zamora y los dos que vinieron la semana anterior, se adelantaron para saludarnos. La luz de la tarde los mostraba tal cual eran. Como lo había intuido aquella noche, el color de sus pelos era un detalle que no pasaba por alto, pero lo más sorprendente era que, detrás de ellos, el resto del equipo lucía igual. Todos llevaban los pelos como platinados, de tan rubios que eran, más rubios que los jugadores de la Selección de Suecia. Jamás habíamos visto algo así en Villa Celina. Era un equipo de albinos.

Estábamos sorprendidos, pero no les preguntamos nada. Lo charlamos entre nosotros y nos dimos cuerda. Como una cosa lleva a la otra, alguien se acordó de las historias de los cirujas del campito, que cerca del Riachuelo había tanta contaminación que podían verse bosques en miniaturas, animales petrificados por la lluvia ácida, pajaritos que en vez de plumas tenían pelos, perros de dos narices y gente más rubia que los dioses de los libros.

—Qué duda queda —dijimos, mientras contemplábamos al equipo contrario—, si lo estamos viendo con nuestros propios ojos.

Nuestra imaginación se disparó y a la hora de jugar estábamos totalmente desconcentrados. Al terminar el primer tiempo, nos ganaban tres a cero. "

"El sudoeste", Fragmento.

9 comentarios:

Juan Dé dijo...

ilustración: Celso Junior

morgana dijo...

Ya le conté sobre mis gustos de lectura gota a gota.
Espero ansiosa.

Saludos culinarios.

Anónimo dijo...

Hace tiempo me preguntaba sobre el significado real de eso que se define como "Literatura Peronista", en este blog encuentro la respuesta: extrapolando con Borges, es aquella que no es buena ni mala, sino simplemente incorregible. Es decir panfleto de letrina.

cómo me rompen los anónimos dijo...

Y por qué, ya que puede extrapolar con el Sr. Borges no la hace completa y pone el gancho al comentario? O acaso Borges escribió que los peronistas son incorregibles desde el anonimato?

Digo, qué se yo.

poncho de verano dijo...

y claro, un comentario de un borgeano oligarquico, deborador de la literatura golbalizada del imperio, no puede salir del agravio vacio, chato y anonimo.
vacio, chato, y anonimo como el borgeano, ser sin pueblo, sin tierra, un ente solitario que vaga por el eter (que no existe)como el viejo forro hijo de remilputas de borges.
no le des bola a la minoria del pribilegio que mama de la teta del imperio sus desechos, la Argentina Peronista entiende de lo que estas hablando.
Viva Peron!...Aguante J.D.Inca

Anónimo dijo...

Espero no molestar con mi comentario anónimo. Es que no tengo un blog.
Simplemente quería preguntar si -tal vez- no estás exagerando en tu caracterización de Villa Celina. Yo viví allí durante mi infancia y mi adolescencia y ví más de una vez esos pelos platinados de los que hablás en tu cuento. Entiendo que Literatura no es igual a Realidad pero de todos modos creo que la caracterización, de tan exagerada, ya suena falsa. Y la inverosimilitud, en Literatura por lo menos, es un contratiempo considerable. Quizá me digas que la inverosimilitud es subjetiva. Puede ser. Seguramente tu intención es desarrollar tu particular Villa Celina para quienes no viven ni han vivido jamás allí. En cuyo caso -tal vez- deberías inventar un nombre para ese localidad en la que pretendés desarrollar tus ficciones. Porque Villa Celina está viciada de realidad y, por consiguiente, entra en conflicto con la dinámica propia de la Literatura. Es sólo un parecer.

Martín. (Supongo que morgana no pretenderá apellidos ni DNIes.)

juandé dijo...

saludos a todos.

Para martín.
gracias x el comentario.
quizás lo de la verosimilitud que decís es porque estos son fragmentos, y al no tener el texto completo, no se puede ver como se desarrolla en la progresión narrativa.
los relatos de villa celina, algunos publicados en el interpretador, tienen marcas referenciales más concretas. estos últimos párrafos pertenecen a otro universo, que nació de villa celina, pero que se titula el campito. es una novela más de fantasía, de un mundo fantástico a orillas del riachuelo, donde las localidades, como´sugerís vos, tienen nombres inventados, y son, en este caso, nombres de próceres (los barrios están construidos cmo bustos, tienen formas de cabezas humanas, como ciudad evita). En el interpretador hay algo. Este cuento no lo puedo postear todo, porque es para una antología, pero su imaginario extá extraído de esta novela que te digo, el campito, que todavía estoy escribiendo.

saludos

Elena dijo...

Gracias, Juan, por la información de la artista. También me gustaron las nuevas ilustraciones que posteaste.
Con respecto a Los diarios del tipo, quedó solamente en proyecto, para un más allá, si es que. El blog en el que escribo es el otro. En ese, si me permitís, te linkeo.
Saludos.

jonas dijo...

me sumo al debate:

es necesario que en literatura haya apego a la realidad?

al margen de que villa celina sea un lugar concreto, tiene que haber un limite de fantasía a la hora de escribir historias situadas en ese lugar ?

para mi al menos no, todo lo contrario, creo que la manera de maquinar de cada uno es distinta, cualquier disparador de una historia es válido, en todo caso lo que entra en juego después es el gusto personal.

saludos cordiales.