domingo, enero 22, 2012

Vamos a imaginar

a Maru Kogan

Vamos a imaginar
que este teclado al que se le borraron las letras,
por acción de una fuerza sobrenatural,
hoy tiene propiedades mágicas
capaces de imprimir cambios,
escenas diferentes
donde yo estuve y vos estás;
vamos a imaginar que puedo
escribir una mañana
no en enero,
ni siquiera hace calor;
mejor imaginemos que hace frío,
así empieza a ser distinto,
todo lo distinto que sea posible para Dios;
vamos a imaginar:
las teclas graban un paisaje vacío,
donde corre el viento helado y no se ve a nadie;
el lugar jamás ha sido visto ni han hablado de él,
no lo han pisado ni siquiera los animales,
no han crecido las plantas;
es un desierto total
que tu familia no conoce,
que tus amigos no conocen,
donde no estuviste ni estarás.
Vamos a imaginar
—lo deseo con todo mi corazón—
que mis amigos no están, donde yo no estoy,
y que vos jamás estuviste entre las piedras,
tu nombre no fue grabado en el piso,
no te di una flor blanca
ni dejé un anillo a tus pies.
Vamos a imaginar
que yo no crecí en esos barrios,
si eso cambia la escena;
nunca fui a un carnaval en la calle Bulogne Sur Mer,
si eso te saca de su continuación;
que no tengo la más puta idea de donde queda la Avenida Crovara,
si eso te aleja de allá y te acerca hasta acá;
Vamos a imaginar
que toco el teclado mágico al que se le borraron las letras,
y que, sin embargo, acierto al escribir el principio de tu nombre
y en el cuerpo del mail aparece la M,
una letra que ya mismo se convierte en mi favorita,
la letra más hermosa que alguien inventó,
y después sigo
una prosa encantada que logra comunicarnos:
“hacemos algo hoy a la noche?”.
Vamos a imaginar que vos,
hermosa luz verde al costado,
me respondés con el dulce encabezado
—hola amigo-hermano, cómo estás?—,
y enseguida proponés alternativas
—algo típicamente tuyo que logra hacerme sonreír—.
Vamos a imaginar
que hoy para vos
tengo el sí más fácil de la historia,
que todos tus seres queridos te dicen sí
a lo que vos quieras,
tantos sí acumulados que son capaces
de mover montañas por la famosa Fe,
y entonces no parás de reírte por tan insólita situación,
y yo, en medio del coro afirmativo,
te chateo a tono con el espíritu del día:
“hacemos lo que vos quieras”
y te agrego una carita contenta :)
Vamos por favor a imaginar
nuestro encuentro de hoy,
veintidós de enero de dos mil doce,
no en Juan B Justo y San Martín,
tampoco en los barrios de mi infancia a las diez de la mañana,
sino lejos, bien lejos
de cualquier escena triste,
¿a las ocho?,
¿Corrientes? ¿Santa Fé?
Donde vos quieras, ya te dije,
nos vemos donde vos quieras,
hacemos lo que vos quieras,
para que estés contenta
porque te quiero mucho
y no quiero extrañarte dolorosamente.
Vamos a imaginar, ¿sí?,
que incluso el mundo parece
haberse puesto de acuerdo,
los habitantes te dan regalos,
nunca flores, nunca piedras,
todos te felicitan por tus cuentos
y te adoran al leer tus blogs y tus tweets,
todos te agradecen lo buena que sos,
y vos reaccionás muy divertida,
con la sonrisa que aparece en tantas fotos,
no para iluminar ambientes cerrados,
sino balcones, terrazas, plazas,
incluso el cielo y los parajes
donde nunca estuviste
¿me escuchaste?,
vos jamás de los jamases
estuviste entre las piedras.
Vamos a imaginar,
aunque pasen los años,
en este teclado al que se le borraron las letras,
por acción de una fuerza sobrenatural,
propiedades mágicas que abren la casilla de correo
y encienden
tu luz verde que indica disponible;
vamos a imaginar entonces
que se abre la ventanita del tiempo,
yo escribo Hola amiga!
y espero,
mientras late el cursor,
tu respuesta que por fin llega
—Hola amigo! Nos vemos?—
viajando y viajando
distancias imposibles,
estrellas, siglos y mares
a la velocidad de la luz,
a la velocidad de tu luz.

12 comentarios:

Abrujandra dijo...

Ay

BESOS dijo...

Es muy entretenido tu blog un beso

Anónimo dijo...

se lo que se siente
se lo que se siente
se lo que se siente


yo tampoco nunca dejo de imaginar...

K

leticia martin dijo...

Juan este poema va a vencer la gravedad. el tiempo, el espacio y la velocidad de la luz. esa chica lo está leyendo, dondequieraqueesté, en los que la leímos, en sus cuentos y en sus blogs.

abrazo Jefe querido.

Juan Dé dijo...

gracias Leti, qué lindo lo que decís

Mariano Abrevaya Dios dijo...

Entretener es uno de los tantos pliegues que debería ofrecer de la literatura, ¿no? Lo digo por el comentario de K.

Cuánta sensibilidad, Juan.

Abrazo

Any dijo...

WOW!!! Voy a imaginar...
Que fantástica lectura.
Felicitaciones!!!

Anónimo dijo...

hoy 13 de mayo voy a imaginar yo tambien.
me emocionó tu txt, MUCHO

Ale Ventura dijo...

muy hermoso, juan.

Gabriela Kogan dijo...

Qué hermoso Juan. Qué hermoso...

Anónimo dijo...

Que gran poeta que sos, por algo M te admiraba tanto

Anónimo dijo...

Hermoso poema. No conocía a Marina y, sin embargo, me lloré todo. Para leer en voz alta.
Janice