jueves, febrero 03, 2011

Digo

Cuando compres en la carnicería,

fijate que no te vendan puro hueso,

a menos que quieras pasar hambre,

o seas perro.


Si perdiste o te robaron

alguna cosa no la busques

en lugares insólitos;

los mejores escondites

son los lugares comunes.


Si alardeás

que tenés tornillos flojos,

pero no encontrás el destornillador,

podés usar la punta de un cuchillo.


Cuando escribas,

sacate los ojos por un rato,

porque si mirás la pava

dicen que no hierve.


Lo más importante es que recuerdes

-vos que tanto abrís la biblioteca-,

es que si vas al cementerio,

vas a estar rodeado de muertos.


Qué suerte, estoy vivo

y hay sol,

la literatura está hermosa;

ya mismo me voy del trabajo

a caminar por la calle.

6 comentarios:

Fideos con manteca dijo...

muy bueno!

liyo dijo...

estoy leyendo "Villa Celina" para hacer una tesis sobre literatura y peronismo,
creo que te dije una vez
todo muy rico

saludos

Anónimo dijo...

juan

sos el martín fierro de celina!

obelix

marina dijo...

suerte de estar vivo, dale, sali a la calle, besonicos

Hernán dijo...

hay que callejear más, de día, de noche, en sueños. En la calle está el cambio, lo nuevo

Nicanor dijo...

Lástima que me enseñaron que salir a la calle es el fin, y me consume el miedo.