martes, febrero 06, 2007

El movimiento

es la siesta un verano que incendia La Matanza
yo juego en el piso del pasillo donde van a parar
los ambientes mal ventilados de la construcción italiana

armo ciudades con los rastris y la pista del escaletri
los soldaditos custodian accesos y puentes de plástico
mientras el resto duerme en una suerte echada.

de pronto, un viento explosivo
abre la puerta,
rompe caminos, vuela a la gente.

sin perder el tiempo la casa familiar
exhala de prisa por la boca destapada
todo el aire acumulado del año
un gas venenoso y ardiente que le quema las entrañas,
y sin querer, me expulsa a mí, a la calle desconocida.

afuera se siente un olor mezclado de zanjas podridas,
de bolsas abiertas por gatos y perros, o ratas,
...................................................................y de gases
que la fábrica química corre por el barrio,
eligiendo el ras del suelo a las alturas.

arrastrado por el huracán, todavía puedo ver,
desde lejos, la fachada de mi casa,
disminuyendo.

en la superficie del océano
las olas se estrellan entre sí;
abajo, los peces chiquitos
se asocian a una ballena gigante.

el sol es una persona cayendo, preocupada
por criaturas extrañas y barcos hundidos.

Los chicos de Villa Celina me enseñaron a espiar
----------------------------------------------- entre cejas
como hacen los animales cuando acechan
escondidos en el pasto

ahora avanzan conmigo hacia el centro de la ciudad,
llenos de odio como chacales ahuyentados de la presa
por un león que ha venido a la pradera.

pinchamos venas al pasar y chupamos la sangre burguesa,
montados sobre las piernitas de nuestros infantes bonaerenses,
a nuestro paso la ciudad queda arrasada y llena de escombros,
escupida la esquina, meada la calle, sucia la fuente,
pateamos puertas, saqueamos negocios, prendemos fuego a los autos,
somos un gran estrépito que llega por la avenida,
como si fuéramos nosotros mismos el rugido del mar,
el terror
que toma a la población por sorpresa,
cruzando la General Paz,
cruzando el Riachuelo.

4 comentarios:

Pulpita dijo...

hola Juan!
es lindo leerte.
te esperamos por el blog y nos vemos en las lecturas del viernes (?)
besos!!

Juan Diego dijo...

gracias pulpi!
sí, el viernes nos vemos.
un beso

Hombrecitas Beodas dijo...

Crucé sin querer, pensando que era el paso real, de camino a la reserva... Todo estaba seco, una ciudad, para inventar, espera allí.

Juan Diego dijo...

gracias hombrecitas!