viernes, octubre 28, 2005

Voces posteriores

Destellás el límite sentado en la orilla cerca de los rieles y observás los metales en movimiento, antorchás ideas sobre las voces posteriores, sobre el lamento ajeno, de una en particular, el de ella que ahora resplandecés con tu imaginación en la mancha pequeña, vagido suponés que se abrazaría a tu despojo y de este modo conjurarías la angustia, hasta la muerte, y nuevamente entrarían en la casa al final del largo pasillo en la calle Lainez, y sonrisa entre los dos arreglarían los muebles, barrerían el living, a la noche subirían como siempre la escalerita caracol hasta la terraza, donde comieron pan dulce, donde vieron estrellas, donde descubrieron al colibrí entre los árboles, pero campito distante el preámbulo cede y el pasto se marchita detrás de la cortina, se deshace el paisaje que te pegaste y nuevamente surge ante vos la ciudad profunda, indiferente, y ahora escuchás el ruido, nítidás el chapoteo de los rulemanes, te apabulla el tren que puede aplastarte, que puede arrastrarte las tripas durante cientos de metros, y te espantás y das un paso atrás, y otro, y uno más, y qué vas a hacer ahora, decime qué, caído, pálido, decímelo, agrietado, gritás, llorás, la gente te ve, te caés y querés rezar, te arrastrás como un loco sobre la basura, y esto no lo sabe nadie, Juan encadenado, afónico en el patetismo, inventado para el piso, no habrá salida para vos, no habrá gentilezas que te alcancen, sólo años interminables, aferrado al dolor en el estómago, al herpes en el ojo, a la alergia y el edema de glotis, a la erupción, al prurito, a la fobia, al miedo y a la marchitez galopante, que el cuarto negro y chiquito te espera en Boedo, limpiador de inodoros, y allí comerás negrura y comerás silencio y nada te alcanzará, muerto de hambre, y ella no contestará tus llamados y así volverás a la idea junto al balcón y el vacío, pero nuevamente darás un paso atrás, y otro, y uno más, y aunque te martillen la sien te atarás a la pata de la cama como un cobarde.
Hasama, Ilustración + Juan Incardona, La música rota (fragmento).
Un rumor adormece toda marea en mí y a la vez yo te grito sin poderte gritar mientras tanto alguien nos prejuzga sin ninguna razón piedra sobre piedra, nada importa ya. Oh mi amor! yo te choco débilmente bajo un sol de mañana desesperada y me veo partir soy un barco que se hace a la mar y en todo retorno un cambio nacerá. Y en tu nombre yo brindo en la nada vestido de gris en tu nombre me quito las llamas de un cuerpo que fui en tu nombre habrá que seguir y seguir y seguir y seguir pidiendo por siempre un asilo en tu corazón. Sólo amar sólo amar hasta perder la noción y así doblar por esta esquina que confluye hacia el sur que es como un espejo un espejo que marcó las lágrimas de hoy y en todo retorno un cambio nacerá. Y en tu nombre yo brindo en la nada vestido de gris en tu nombre me quito las llamas de un cuerpo que fui en tu nombre habrá que seguir y seguir y seguir y seguir pidiendo por siempre un asilo en tu corazón.
(L.A.S)
La foto del patio --------------------------------------------------------------------------

La foto del patio

Lentamente y con esfuerzo volví a poner los dedos en el enchufe y entonces el nervio radial se conectó en el canal de torsión del húmero y la arteria humeral se puso recalesca como el Carcarañá y se bañaban todos los pantanos y todos los tendones y los vastos externos e internos y el tríceps se puso polimorfo y la cosa seguía y no paraba y la foto se puso cinética y ya parecía una película y el troquín, el troquíter y la misma cabeza humeral se prendieron a la turbina y cada vez faltaba menos y me esforzaba y cerraba los ojos para concentrarme pero todavía no podía moverme aunque la corriente estaba llegando a los cables amarillos gracias a la venas que se abrían otra vez y la cefálica y la basílica se recargaron completamente y los cables amarillos pasaban al naranja y las venas satélites abrieron la válvula y el nervio mediano pasaba al violeta y la marea no se detenía y el musculocutaneo y el branquial anterior y el bíceps y derivaban las funciones y las variables se ponían constantes y explotaban los vectores fuerza y mi brazo por fin despedazaba la foto y se alargaba y la mano se abría y se cerraba y se hundía en la arena del patio y me parece que agarré el camioncito de plástico que me regaló mi papá.
Ampere, Cap. 2 -fragmento-.
disserto pluvial --------------------------------------------------------------------------

martes, octubre 25, 2005

Villa Celina 1 - Los reyes magos peronistas*

Acá (en El remisero absoluto) pueden leer la crónica que escribí sobre una bizarra noche de verano en Villa Celina, cuando, disfrazado de Rey Mago, entré a los poblados que están junto al Mercado Central conduciendo un carro de Botellero.



Villa Celina --------------------------------------------------------------------------

Mínimo

Hola, mi nombre es Máximo. Cuando sea grande, quiero ser como mi tío Rex, que es re pulenta.

Autoimagen 3 - Pantalla del mundo nuevo

Te deseo mucha suerte, ser humano del pasado,
El cambio será fatal, y tu mundo nuevo, usado...
(Riff)
Autoimagen 2 --------------------------------------------------------------------------