jueves, noviembre 03, 2005

Rexistencia 12

Querido diario:
es un lindo mediodía. los chinitos bebés están tomando sol en la vereda de enfrente. suenan otra vez los violines. ya diseñé una página en lo que va del día. ahora voy a comer dos hamburguesas "finitas" marca paty con un tomate. Ayax está tirado en el pasillo descansando. A las tres viene juli a darme indicaciones sobre las galerías de artes visuales del próximo número. A la noche seguramente vendrá Murci al patio, pero yo no voy a estar porque tengo un partido de fútbol en homenaje a mairal. aunque parece que me cagué la rodilla el lunes. me hace ruido y me duele. no importa. voy a jugar igual. ayer una chica que iba caminando por Caracas con su pollera, al llegar a la esquina se cayó. me fijé si estaba bien y parecía que sí, aunque se puso roja de la verguenza. seguramente por eso aceleró el paso y me sobrepasó. a mitad de cuadra, cerca de un arbolito se cayó otra vez. tenía problemas con sus zapatos. yo quería decirle "boluda te vas a matar con esos zapatos". pero no le dije nada, a ver si me pega un carterazo.
A través de la ventana puedo ver al Observador. Es un tipo que está siempre parado en la puerta de su pequeñísima panadería mirando todo. Ahora yo lo veo a él y a él eso se le escapa.
recién leía un texto de Levrero. me gustó mucho mucho.
Hoy tuve que cruzar, por fuerza, nuevamente la plaza, y volví a ver al Hombre que Desafía el Sol, sudando y ennegreciéndose, resistiendo. Me consta que no le importaría enterarse de que estoy de su parte aunque no llegue a sospechar el sentido de su lucha.
Rexistencia 11 ------------------------------------------------------------------------

Rexistencia 11 - Volvió Murci


Recién, mientras colgaba la ropa en el patio, de la negrura apareció Murci con su clásico vuelo desenfrenado para aletear sobre mi cabeza. Este guachito se enteró de mi mudanza,
evidentemente--
Murci, bienvenido a Flores!! ¿Qué tal te fue por Parque Centenario?

Mañana le voy a dejar algo de comer. Qué comen los murci? alguien me indica?
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Querido diario, nos vemos mañana, tengo que apagar los violines (Paganini-24 caprices) que me duele mucho la sien.
Rexistencia 10 ------------------------------------------------------------------------

martes, noviembre 01, 2005

Pensamientos desordenados en torno a la estación Haedo

Hace un par de horas me llamó mi vieja. ¿Viste lo que pasó en Haedo?

Pendí la tele. Como muchos ya se habrán enterado, hubo un quilombo de aquellos.

Tomo el Sarmiento desde que era chico y es un bardo. Las cosas que vi, que pasé ahí arriba, que paso, en realidad, porque todavía tomo ese tren, no tienen nombre.
Ahora vivo en Flores, a dos cuadras del ferrocarril. Hoy, justamente, iba a tomar el tren para ir a Once.

Una vez subió una banda de chorros y asaltaron a medio vagón amenazando con cuchillos. A la mañana o a la tarde, viajan todos colgados. Cuando el tren llega a Once a eso de las 19 hs., la gente entra en avalanchas, sin dejar que desciendan los pasajeros que vienen arriba. Hay escenas insólitas, gente bajando por las ventanillas, trompadas al pasar, etc.

En Haedo viví tres años, desde el 97 hasta el 2000. La estación es (era) preciosa, con sus arbolitos, con sus perfumes, con sus techitos. Por esos andenes caminaba con una chica que amé. Allí la espero todavía sentadito abajo de las rejas. Ella baja del tren y me sonríe.

El ministro Aníbal Fernandez acaba de decir que "esto es un hecho armado", que Quebracho es el responsable. MENTIRA. Quienes hicieron quilombo fueron los trabajadores, los pasajeros, que están repodridos de esta vida de mierda arriba del Sarmiento que nunca viene, que sos ganado, que llegás tarde al laburo y el patrón te descuenta.

La vida en el Conurbano marginal puede ser hermosa, pero también puede ser una gran mierda. Una vez viajé a Tigre a través del conurbano acomodado y nada que ver. ¿Por qué los trenes del norte son re lindos? No me chamuyen con Quebracho, no me jodan, el sur, el oeste está olvidado, está librado a su suerte desde hace años, y desde hace años que escucho a mis compañeros circunstanciales del vagón decir: "loco, hay que romper toda esta mierda, hay que prenderla fuego".

Es la gente, señor Ministro,
sí, es verdad, quizás hubo algún activista, un agitador, quebracho, lo que quieras, ¿y con eso qué? bienvenidos sean, ¿que esto le hace juego a la derecha? ¿que esto le hace juego a la izquierda? ¿al centro? ¿a fulanito? ¿que es por Bush?Abstracciones! TEorías! Gente que habla gansadas y que no conoce la realidad, que la imagina a su antojo en la mesa de algún café en la Capi comiendo un tostado, que juega a la política como se juega al TEG.

La posta saben cuál es? Aquel tipo, sí, el que viene atrás, el de barba, sí, ese, viaja desde hace treinta años, el chabón es tornero en una fábrica en San Martín, cerca de la General Paz, ponele. El tipo les cuento vive en San Antonio de Padua. Siempre se baja en Liniers y ahí se toma otra cosa, un bondi, el 28, o el 21. Está haciendo una changa, porque lo despidieron hace 6 años. Ahora está en negro. Le pagan 800 pesos. EStá resignado pero guarda siempre un poquito de bronca en el fondo. Viaja colgado en el tren, viaja colgado en el 28, en el 21. Una mañana, en Morón, dicen por los altoparlantes que se cancela el viaje. La gente empieza a golpear los vagones. Miles de torneros re podridos igual que él, empleadas de negocios de Once, volanteros, oficinistas, vendedores ambulantes. El maquinista está todo cagado y aunque el tren no da más, arranca igual. Pero claro, la máquina empieza a hacer chispas, está al límite. Próxima estación: Haedo. Las chispitas de los metales al rojo suben al vagón, que se empieza a prender fuego.
¿Saben la cantidad de veces que viajé en el Sarmiento y se prendió fuego? De verdad les digo, eh. Bueno, en Haedo, con un vagón en llamas, con la gente en el andén que espera muchas cosas, al tornero le sale, casi involuntariamente, una queja bajita, apenas la escuchan los de al lado. Otra vez?, y la puta madre que lo parioooó. Es un efecto dominó la bomba molotov, por más que repriman gendarmes con golpes, con balas de goma, con gases, de la estación se pasa a los bancos de la calle Fasola, a las paradas de los colectivos, a los tachitos de basura, a la estación de servicio de la pibita que me compraba anillos, al mcdonalds sobre Rivadavia, al patrullero,
y la violencia es un escándalo para la clase media que lo mira por tv, es un escándalo el vandalismo,
mirá mirá qué negros de mierda
cómo se robaron las monedas de la máquina expendedora, la computadora de la oficina...
y con eso qué?
No entienden nada. Sigan jodiendo.

Rexistencia 10 - Murci

No molestar, hombres diseñando. Está quedando muy lindo el 20, hay remodela ciones sutiles de la estética. Escucho música preciosa. Hay una chica nueva que me gusta. Su nombre empieza con P. Sí, sos vos. Cambiando de tema, les voy a contar la historia de Murci. Resulta que una noche yo estaba en mi anterior departamento de Boedo, tipo 2, 3 de la mañana, muy silencioso todo frente a la computadora, oscuridad del verano, ventana abierta del balcón, de repente siento que algo me toca la cabeza. Levanto los ojos y veo una criatura desenfrenada volando en el vértigo de mi cuartito, estampándose acá, allá, tocándome el pelo, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh el grito que pegué no te lo puedo describir. Me levanté y salí rajando al dormitorio donde me encerré con mis palpitaciones para pensar qué hacer. Después de un rato, me cubrí la cabeza con un sobretodo y salí con el paraguas y empecé a agitar la atmósfera, deseante yo que la criatura siga su camino por la noche exterior. Pero estaba atontada o algo y se chocaba más y yo abría todas las ventanas posibles e intentaba con la luz apagada, con la luz prendida, pero no había caso, Murci, ratón volador encandilado, estaba re puesto y chillaba agudos horribles, mientras insistía con el aleteo demoníaco. Todo igual durante un rato hasta que, en un punto del temporal, se me ocurrió abrir también la puerta que daba al pallier, una abertura más grande que las ventanas. Y por suerte la nueva opción resultó inmediatamente y Murci se fue de mi casa a volar por las escaleras. uf.

En los días siguientes la vecindad conoció a Murci, hubo temas de conversación, chistes, ¿y cómo habrá entrado al edificio? Yo mutis. Me enteré que llamaron a una empresa especializada, fumigadora o algo por el estilo, y me puse triste por Murci. Sentí culpa.

Cuando vinieron -una tarde-, lo encontraron en un agujerito increíblemente chico por Planta Baja, lo doparon con un gas, lo sacaron despacito, lo exibieron con las alas abiertas a los curiosos.

-¿Está muerto?

-No, no -contestó un hombre especializado-, solamente está tonto por el gas.

Nos explicó que "estos bichos son muy importantes" porque comen no me acuerdo qué cantidad de insectos y mantienen el equilibrio...

Nos dijo que lo iban a soltar en Parque Centenario. ¿Será verdad? No sé, pero yo me quedé más tranquilo. Pobre Murci. ¿Habrá vuelto a mi viejo departamento? Mirá que me mudé, Murci, eh.
Rexistencia 9 ------------------------------------------------------------------------