sábado, septiembre 10, 2005

Chagall

Tristezas de la calle Corrientes


Cuando era chico, encontré en mi casa cuatro cassettes llenos de polvo. Ahí nos conocimos, tango, nadie nos presentó, lo sabemos bien, fue por nuestra cuenta la cosa.
Dos de mis cantantes favoritos son Ignacio Corsini y Raúl Berón. De las interpretaciones de este último, me gusta, por ejemplo, Tristezas de la calle Corrientes, precioso tema que ahora mismo estoy escuchando, con letra de Homero Expósito y música de Domingo Federico.
A la orquesta que quiebra la noche de mi piezita la dirige Miguel Caló. Escuchen:
Calle como valle de monedas para el pan... Riosin desvio donde sufre la ciudad... Que triste palidez tienen tus luces! Tus letreros sueñan cruces! Tus afiches carcajadas de carton! Risa que precisa la confianza del alcohol... Llantos hechos cantos pa' vendernos un amor... Mercado de las tristes alegrias... Cambalache de caricias donde cuelgan la ilusion! Triste, si, por ser nuestra; triste, si, porque sueñas... Tu alegria es tristezay el dolor de la espera te atraviesa... Y con palida luz vivis llorando tus tristezas... Triste, si, por ser nuestra... Triste, si, por tu cruz... Vagos con halagos por bohemia mundanal. Pobres, sin más cobres que el anhelo de triunfar, ablandan el camino de la espera con la sangre toda llena de cortados, en la mesa de algun bar. Calle como valle de monedas para el pan... Riosin desvio donde sufre la ciudad...Los hombres te vendieron como a Cristoy el puñal del obelisco te desangra sin cesar...

viernes, septiembre 09, 2005

Almorzando con Rex en diez minutos

No hay nada en la heladera ni en las alacenas, salvo un paquete de fideos, condimentos y coca light.

Bien.

Plato servido: fideos blancos.

Agregar una línea de mayonesa, una de mostaza, una de salsa golf y una de ketchup. Acompañar con coca light.

Ayax, mi perro acuático, y yo, quedamos más que satisfechos.

Aro, aro, aro...

Un éxito los aros largos, parece que están de moda. Vendí 5 de los 6 pares que llevé. Hoy a la noche redoblo la apuesta.

jueves, septiembre 08, 2005

Objetos maravillosos -1

"Qué bellísimo escándalo"
Washington Cucurto
Después de largos días de filantrópico trabajo en pos de la literatura, el arte y el pensamiento, empiezo a concentrarme en mi tarea remunerativa: la venta de objetos maravillosos.
Estoy preparando todo para el recorrido nocturno en mi gran local, la vía pública porteña, donde la histeria y el decachinno confluirán nuevamente, y donde yo, entrenado manipulador de adjetivos, actuaré sin descanso, con disserto poético, con movimientos teatrales, sobre las ávidas mentes de las niñas capitalinas, chicas anhelantes de brillitos, de glamour, de poderes afrodisíacos y piropos adecuados.

Bueno, muchachas del consumo, esta noche mi empresa ofrecerá algunas novedades. Además de los clásicos anillos ansiosos de abrazar dedos, se sumarán seis pares de estéticos aros para las primeras jovencitas que gusten de estas creaciones modernas. Se trata de aros largos, aquí están, vean, vean estos preciosos péndulos, con materiales afrodisíacos renovados, que esperan ser lucidos por las orejas más coquetas.
Allá voy, espero que la conducta social de la masa femenina de esta noche se halle bien predispuesta para el cambio, ojalá, por el alquiler, por la luz, por el gas, por el teléfono...
Objetos maravillosos -----------------------------------------------------------